El ácido hialurónico es una sustancia con aspecto gelatinoso que se produce naturalmente en nuestro cuerpo con concentraciones en el tejido conectivo blando. También lo encontramos en los fluidos de las articulaciones, cartílagos y la piel. Cuando la cantidad disminuye, conlleva problemas de salud como la artrosis. Pero además, su carencia se puede manifestar a nivel de la piel, como pérdida de la elasticidad y turgencia y sobre todo de hidratación.

El tratamiento de ácido hialurónico se puede emplear de dos formas:

–          Mediante inyecciones, es más utilizado para el tratamiento de la artrosis y la artritis, fundamentalmente a nivel de la rodilla, a medida que se van perdiendo los meniscos y en rejuvenecimiento facial, por su alto poder de nutrir, hidratar y regenerar la piel, ademá de su potente efecto para relleno de surcos, arrugas, tensar estructuras que ceden y proyectar los planos que se pierden. A todo ello, además, hay que unirle un potente efecto antioxidante que le hace ser un buen agente para la prevención del envejecimiento y la degeneración maligna de la piel.

–          Mediante suplemento oral o tópico.

 

Beneficios del ácido hialurónico para la piel

El ácido hialurónico en el tejido de la piel, permite el transporte de nutrientes de la sangre a las células de la piel, proporcionando protección contra los daños de la piel. Del ácido hialurónico obtenemos los siguientes beneficios:

–          El ácido hialurónico que se usa, a diferencia de los rellenos con colágeno no requiere test previo de alergia.

–          Los mejores resultados del ácido hialurónico se obtienen para dar volumen y para alisar ciertas marcas cutáneas, excelente para rellenar surcos.

–          El ácido hialurónico actúa como hidratante, ya que posee la capacidad de retener el agua en un porcentaje equivalente a mil veces su peso.

¿Existen contraindicaciones?

Es desaconsejable para mujeres embarazadas y de lactancia así como personas que tengan hipersensibilidad conocida al ácido hialurónico, enfermedades autoinmunes y aquéllas que tengan una tendencia importante a retener líquidos fundamente a nivel del rostro.

Es aconsejable no tomar antiinflamatorios, aspirinas o anticoagulantes la semana anterior en dosis elevadas al igual que días posteriores al tratamiento es conveniente evitar la exposición a temperaturas extremas.

Ventaja: No es necesario utilizar anestesia

En la mayoría de los casos no es necesario utilizar anestesia local, ya que es un tratamiento no doloroso, no quirúrgico y ambulatorio. Durante el tratamiento se siente una leve molestia pero totalmente tolerable. Aun así, las marcas más prestigiosas, suelen llevar el anestésico (lidocaína) asociado.

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